LAM: ¿Extraterrestre o Cipote?

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El Libro de las Mentiras
El Libro de las Mentiras

Traducción profusamente anotada, con más de 300 notas al pie que desentrañan alusiones, correspondencias y ecos con otros escritos de Crowley


El dibujo de LAM de Aleister Crowley, ha sido con el tiempo origen de multitud de especulaciones.

Originalmente hizo de frontispicio para acompañar su comentario a “La Voz del Silencio” de Madame Blavatsky, considerado quizá el texto más importante de la teosofía. Según Blavatsky, el texto era una compilación de fragmentos de un antiquísimo “Libro de los Preceptos de Oro”. Crowley afirmaba que esto no era verdad, y que el texto, ficticio, mezclaba y confundía conceptos hindúes y budistas. Pero aun así, decía, resulta irrelevante que sea falso en el sentido de no ser un antiguo texto oriental, pues lo importante es que, al haber logrado Blavatsky el grado equivalente al Maestro del Templo de la A.·.A.·., incluso un texto falso sería a la vez verdadero.

“La Voz del Silencio” se publicó en la revista El Equinoccio, en el primer número de su tercer volumen (conocido también como El Equinoccio Azul), como suplemento y bajo el nombre de Liber LXXI. Firmó el comentario Frater O.M., el nombre mágico de Crowley al adoptar el grado de Adeptus Exemptus de la orden de la A.·.A.·.

En la revista, como prefacio a este Liber LXXI, se publicó la ilustración seguida del texto siguiente:


EL CAMINO

LAM es la palabra tibetana para Camino o Sendero, y LAMA es Aquel que Va, el título específico de los Dioses de Egipto, el Caminante del Sendero, en la fraseología budista. Su valor numérico es 71, el número de este libro.



La cosa se habría quedado ahí, pero Aleister Crowley regaló en 1945 este dibujo a Kenneth Grant, y se convirtió para él en una especie de fetiche.

En 1972 en “El Revival Mágico”, el primer libro de sus trilogías tifonianas, Grant republicó el dibujo afirmando sin más que se trataba de “Lam, una inteligencia extraterrestre con la que Crowley entró en contacto astral en 1919. Este dibujo de Crowley apareció en una exposición celebrada en Greenwich Village, Nueva York, ese mismo año”. Más adelante, en “Fuera de los Círculos del Tiempo”, afirmará que LAM se le apareció a Crowley en Greenwich Village en 1918 en una serie de visiones y comunicaciones mediadas por Roddie Minor que acabarían tomando el nombre del Trabajo de Amalantrah, y que puede leerse completo en su “Liber XCVII” (pero no espere el lector encontrar menciones a LAM en él).

En su libro “Cultos de la Sombra”, publicado en 1975, Grant nos contará que Michael Bertiaux, autor del Manual del Vudú Gnóstico, contactó con esta entidad en los años 60 del siglo XX mientras trabajaba con el Bön-Pa, la religión tradicional y originaria del Tibet, previa al establecimiento del budismo en aquel territorio. Michael Bertiaux a su vez afirmaría que esta entidad fue la misma con la que trabajó en un contexto vudú Lucien-François Jean-Maine, un adepto haitiano conocido de Papus, fundador de la OTOA que acabaría dirigiendo Bertiaux.

Afirma aquí también Grant, que “ciertos adeptos de la OTO de Nueva York dirigidos por Soror Tanith (Janice R.Ayers) han contactado con esta entidad”. Durante estos años se había ido gestando un “Culto a LAM” a la vez que Kenneth Grant creaba su propia OTO, la OTO Tifoniana. Soror Tanith era editora de su boletín oficial, MEZLA, del que fueron publicados 13 números entre 1973 y 1983, y en cuyo decimotercer número apareció un manual de uso teórico-práctico titulado “Acerca del culto a Lam: el Dikpala del Camino del Silencio”.




Grant también indicaría en “Cultos de la Sombra” que LAM es una palabra tibetana que significa “dios” o “Inteligencia extraterrestre”,... aunque esto no es cierto. Como corregirá posteriormente en “Fuera de los Círculos del Tiempo”, el significado de LAM en tibetano (ལམ་) es simplemente “el camino”, tal como Crowley indicó en el propio dibujo. En particular, uno de los sentidos que tiene en tibetano es la vía de práctica que lleva hacia la iluminación.

En “Cultos de la Sombra”, Grant sospecha que podría tratarse de un retrato de Aiwass bajo uno de los disfraces con los que se le apareció a Crowley, “o un retrato del alma-enana elemental tipificada por el Falo, o la cabeza del espermatozoide que, en el simbolismo de Thelema, es identificado con Hadit, la luz interior de todo hombre y el instrumento de su Verdadera Voluntad”. Más adelante, en “Fuera de los Círculos del Tiempo”, volverá a especular con la idea de que LAM sea una forma de Amalantrah. Aquí también, mediante cálculos de gematría, lo identificará con el egipcio Seth y con el Yog-Sothoth de Lovecraft, en una mitificación siempre creciente. En el mismo libro, Grant volverá además a la idea de Aiwass, presentándolo como el “Lama personal” de Crowley, pero a la vez con la capacidad de comunicarse con otros.

Indicará además que es “el enlace entre los sistemas de Sirio y Andrómeda”, así como entre los eones de Horus y Maat, llegando a convertirlo en “el Magus de Maat” como presencia percibida por Nema Andahadna y Lugis Thor. Esta tendencia, que también continuará en otros textos, tenderá a relacionarlo con el equilibrio y el camino al silencio, y por ello con este Eón silencioso de Maat.

No se decidirá no obstante, acerca de si LAM es una entidad extraterrestre presente en algún sistema lejano (contándose en particular entre los llamados “grises”, similitud que es en la raíz de muchas estas especulaciones y no solo en Grant), o una entidad del espacio interior.

En “La Fuente de Hécate” (1992), afirmará que se trata de un arquetipo que ha sido observado en el mundo OVNI en diversidad de ocasiones, llevándonos de nuevo a “los grises”. En “Portales Exteriores” (1995), LAM habrá pasado a formar parte de una serie de extraterrestres que descendieron en el Tibet en el 9000 antes de Cristo, y que escaparon para organizar un reino secreto en la meseta de Lêng, aquella que fuera ideada por H.P. Lovecraft.

También dará importancia al “Huevo de Lam” como una especie de nave espacial con la que explorar mentalmente dimensiones extraterrestres, entrando en ella a través de sus ojos, e identificándose con él, llevándolo como una máscara que le protegerá de los aliens.



Aleister Crowley montado en el huevo de LAM, dramatización


Kenneth Grant propuso esta meditación para llevar las cosas al lado práctico:


Contempla el retrato hasta que te invada el sueño. La mirada se posará naturalmente sobre los ojos, que parecerán agrandarse y absorberán la conciencia hasta que surja la sensación de estar dentro de la cabeza del personaje. Ahora hay dos caminos posibles: hacia arriba o hacia abajo Si es hacia abajo, el descenso irá acompañado de una sensación de aire impetuoso que puede alcanzar la fuerza de un vendaval. Una profunda oscuridad envolverá la mente al entrar en el oscuro túnel bajo la boca de Lam, y el viento será sustituido por el sonido de aguas turbulentas. Estas hervirán alrededor del rostro de Lam hasta que una llama brillante y centelleante atraviese como un rayo el líquido oleoso y agitado. Su agitación despertará la imagen de una entidad octópoda, cuyos tentáculos son las ramificaciones del túnel bajo la boca de Lam. Seguirá una quietud repentina, solo perturbada por las vagas pululaciones de la entidad parecida a un calamar. En esa quietud se puede establecer contacto con la red de túneles que se ramifican hacia abajo hasta la base de Lam, donde tienen su origen los relámpagos sexuales. Estos transportan la mente a un violento vórtice y la conciencia parecerá difundirse en una miríada de formas que se elevan rápidamente para fusionarse en una sola forma. La fusión se producirá entre los ojos de Lam, en la región del ajna chakra, y la llama se disparará hacia arriba en el vasto brillo de un cráneo que parece infinito en extensión y deslumbrantemente lustroso.
El mantra lpsoslam, o Lamipsos, debe entonces vibrarse según si los túneles ascienden o descienden.

[Kenneth Grant - Fuera de los Círculos del Tiempo]


Y también:


La forma de entrar en el Huevo puede proceder de la siguiente manera. Se anima a cada devoto a experimentar y desarrollar su propio método a partir de este procedimiento básico:

1) Siéntate en silencio ante el retrato.

2) Invoca mentalmente repitiendo en silencio el Nombre.

3) Si sientes que la respuesta es positiva, pero no antes, entra en el Huevo y fusiónate con Aquello que está dentro, y mira a través de los ojos de la entidad lo que ahora parece al devoto un mundo extraño. (Los augurios de la identidad con Lam pueden experimentarse como una fuerte sensación de irrealidad o desconocimiento del universo «objetivo»).

4) Sella el Huevo, es decir, cierra los ojos de Lam y espera a ver qué sucede.

5) Ante la menor señal de estrés o fatiga, vuelve a la conciencia mundana abriendo los ojos y fluye afuera del Huevo de una manera que determinen las experiencias vividas en su interior.

6) Realiza, astralmente, el Ritual de Destierro del Pentagrama de la Tierra, en los Ocho Espacios, y registra todas las experiencias al detalle, prestando especial atención a las fases lunares (celestes y, cuando corresponda, terrestres) y a cualquier fenómeno fisiológico que acompañe a la experiencia.

La invocación de Lam solo debe realizarse en un círculo totalmente protegido, lo que implica desterrar en las Ocho Direcciones del Espacio con el Ritual Menor de Destierro del Pentagrama de la Tierra, seguido del Ritual de Invocación del Hexagrama de Tierra. A continuación, procede con una invocación silenciosa de Aiwass y una intensa aspiración a Yuggoth (Kether) y a los Grandes Antiguos, antes de que comience la meditación LAM propiamente dicha.

[Kenneth Grant - Acerca del culto a Lam: el Dikpala del Camino del Silencio]



Para Michael Staley (editor de Kenneth Grant) en “Los Misterios de Lam”, artículo escrito en 1994, lo extraterrestre no se refiere tanto a seres “de fuera” en sentido físico, como a estados de conciencia que trascienden lo meramente humano y terrestre. Es decir, lo extraterrestre sería aquello que está más allá de la conciencia limitada del vehículo humano, parte de una conciencia cósmica continua. A su vez, entidades como Lam o Aiwass no son “otros” absolutos, sino facetas de ese mismo continuo, igual que lo es el propio mago. El contacto “alienígena” consistiría entonces en el contacto con niveles más amplios de la propia conciencia universal.

Michael Staley planteará el siguiente método práctico:


En el transcurso de mi propio trabajo mágico, he desarrollado la siguiente breve evocación del Portal:

¡Lam!
Vos, Voz del Silencio,
Glifo de Hoor-paar-kraat:
El Yo-Enano, el Dios Oculto.
¡Portal al Eón de Maat!
¡Yo os evoco! ¡Yo os evoco!
Con el mantra Talam-Malat, Talam-Malat, Talam-Malat...

[Michael Staley - Los Misterios de Lam]




El mago del caos Phil Hine, también se inclina hacia esta idea. En un breve artículo al respecto, indicará que “entre el periodo de 1986-89 traté de establecer un contacto con LAM a través de sueños, clarividencia y rituales” y que “los resultados de este trabajo me han llevado a mantener la hipótesis de que LAM es un 'portal de acceso' a extraños estratos de conciencia; en el paradigma tifoniano, un punto de acceso a la Conciencia extraterrestre”.

“La asociación entre el retrato de LAM y "la Voz del Silencio" es en sí significativa. LAM puede ser considerado un glifo de esa "voz", el ego enano o Dios Escondido. El Huevo es un glifo de nacimiento y potencial. LAM por consiguiente puede ser considerado como una entidad del portal de acceso a la Gnosis de Iluminación, de la cual no se regresa (al menos no exactamente en la condición que uno entró).

Hay también un enlace entre LAM y 'los Olvidados', las entidades oscuras análogas a los Grandes Antiguos de Lovecraft en la corriente Maatiana de Soror Nema. Se puede considerar que LAM también es una máscara de la vacuidad mental, eso que deja a la Voz levantarse.”


En términos prácticos, Phil Hine afirma haber percibido en una exploración ritual del Huevo de Lam en 1988 a una entidad ofídica con el Sello de Babalon en su frente, y propone un método sencillo de exploración.

Para ello, se ha de utilizar alguna imagen de LAM para “establecer un contacto o una comunicación con los estratos de conciencia de los cuales LAM es la máscara”.

Recomendará realizar primero un RMDP (Ritual Menor de Destierro del Pentagrama) o una Estrella Rubí (ritual del Star Ruby), y después pasar a la acción:


Siéntate a fin de que puedas mirar fijamente la imagen de Lam, utilizando un Asana como la postura del Dragón. Aquieta todos los pensamientos y mentalmente vibra el nombre LAM hasta que sientas un 'contacto' - mientras haces esto, trata de proyectar tu conciencia en la imagen, a fin de que se convierta en una máscara a través de la cual tú contemplas (por encima de un mundo ahora extraño). Cierra los ojos de LAM y espera los acontecimientos.

Ante cualquier signo de fatiga, apártate de la máscara y destierra cuidadosamente. Por favor, lleva un registro de cualquier visualización experimentada, sensaciones psico-físicas u otros hechos.

[Phil Hine]





Ahora bien, hay que señalar claramente que todo esto son elaboraciones. El autor del dibujo, Aleister Crowley, en ningún momento afirmó que LAM se tratara de una entidad, y mucho menos de un alienígena. Cuando lo utilizó como portada para “La Voz del Silencio”, como hemos visto al principio, en ningún momento especificó siquiera la palabra LAM como un nombre propio. Si acaso, Michael Staley contará que escuchó el testimonio de un visitante americano al piso de Crowley en Londres en 1941, que afirmaba que Aleister Crowley tenía el retrato colgado en la pared: al preguntar a Crowley de qué se trataba, este habría respondido que se trataba de un retrato de su gurú.

Es decir, que lo indicado son especulaciones posteriores que surgen de Kenneth Grant, aunque ciertamente, dada la manera en la que funcionan las cosas en la magia,... eso no tendría por qué impedir que fueran especulaciones útiles. Si LAM se ha convertido en un sigil a través del cual explorar estados de conciencia o lugares astrales que consideraríamos “alienígenas” debido a su extrañeza, preguntar a Crowley quizá se haya vuelto irrelevante.

No será precisamente la única ocasión en la que Kenneth Grant toma un fragmento de Crowley y desarrolla un pequeño universo a través de él, como sucedió con los Túneles de Set.

Otra hipótesis menos fantástica, esta de Gary Dickinson, es que el retrato de LAM es en realidad un autorretrato de Crowley, y que LAM es también I AM, “Yo Soy” en inglés. En el momento en que publicó este número de El Equinoccio, Crowley estaría intentando ser simbólicamente aceptado como maestro para la Sociedad Teosófica, lo cual le llevó a escribir este comentario al libro de Blavatsky, y a presentarse a sí mismo en la portada del libro como un lama tibetano de cara a una organización que consideraba el Tibet como el lugar en el que habitan los Maestros.

También, aunque pueda parecernos demasiado sencillo, podemos tomarlo literalmente a LAM como El Camino, teniendo en cuenta cómo Crowley nos indica en el Libro de las Mentiras, el su capítulo 13, que nuestro objetivo final es convertirnos en el camino: “Oh vos, que os acercáis al Final del Camino, ya no hay esfuerzo. Caéis cada vez más y más rápido; vuestro cansancio se transforma en un Descanso Inefable. Pues ya no hay un Vos en Ese Camino: os habéis convertido en El Camino”.

No obstante, quisiera acabar este artículo con una sugerencia, que considero bastante apropiada a lo que fue Aleister Crowley y a su manera un tanto lateral de transmitir las cosas. Y es que quizá Crowley nos estaba señalando de algún modo a la magia sexual que tanto apreciaba.

Quizá en vez de un lama o un extraterrestre cabezón con un extraño abrigo que pareciera estar hecho de pelos, nos estaba señalando otra cosa.

Para verlo más claro, solo tenemos que dar la vuelta a la imagen. Resulta bastante sencillo dejar de ver aquí el abrigo de pieles, y pasar a ver, en la parte ahora superior, una vulva. Rodeada de pelos. Y con sangre del periodo. Y debajo, un pene que se entremezcla con esta sangre.

¿Y si con esto Crowley nos estaba señalando lateralmente uno de sus secretos favoritos acerca de la magia sexual?



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